Sobre la fatiga del sistema nervioso
El ritmo acelerado de la vida moderna nos mantiene en un estado de alerta constante. Esta sobrecarga sensorial agota nuestras reservas de energía, generando una sensación de agotamiento que no siempre se alivia con el descanso.
Nuestro cuerpo, diseñado para alternar entre actividad y reposo, rara vez encuentra momentos de verdadera quietud, lo que dificulta la recuperación natural y la claridad mental.